El Cabello
Es importante para tener un cabello en buenas condiciones exista un equilibrio entre la hidratación y grasa natural del cuero cabelludo, cuando existe uno más que otro, se producen ciertos problemas. Es por ello que necesitas conocer tu cabello para escoger el shampoo más adecuado con la finalidad de mantenerlo hidratado y el ph adecuado. En el caso de que tú cabello este sometido a tintes, permanente o mechas, tu shampoo deberá tener nutrientes entre ellos vitaminas, keratina o ceramidad para que luzca con brillo y en buenas condiciones.
Algunos consejos dependiendo de tu cabello:
Sí tu cabello no ha sido sometido a algún producto químico
es recomendable, usar un shampoo ligeramente ácido, pero sin enjuague
integrado, porque tienen como desventaja que tiran el cabello, lo más
recomendable es el utilizarlo por separado y solo en el cabello no raíz.
Si tu cabello ha sido sometido a algún producto químico como
tintes, decoloraciones o permanentes, es recomendable lavarlo con un shampoo
que tenga nutrientes y deja reposar unos minutos antes de enjuagarlo. Cada
mes puedes aplicar alguna mascarilla nutritiva para reparar tu cabello. Coloca
un gorro de plástico o toalla para que sea más rápida
la absorción los nutrientes. Para retirar el producto utiliza agua
templada.
Si tu cabello es frágil hay que lavarlo con agua templada, déjalo
unos minutos para que ayude a cerrar las cutículas del cabello. Hay
que tener cuidado en enjuagar muy bien para no dejar residuos, retira el exceso
de agua ayudándote con una toalla y aplica un reparador que contenga
keratina, cerámidad y/o vitaminas, esto lo debes de hacer en puntas
y medios, evita llegar a la raíz. Hay que tener la precaución
de no exceder en producto ya que el cabello lucirá sucio y pesado.
Si tu cabello tiene caspa o descamaciones, hay shampoo específicos
para dar solución a este tipo de problemas, para ello es necesario
dejar actuar unos minutos antes de enjuagarlo. Recuerda utiliza el agua templada
para que no irrite a tu cuero cabelludo. Utiliza las yemas de los dedos, no
olvides el enjuague que es muy importante, enjuagar a fondo para no dejar
residuos que también podrían provocar picazón e irritaciones.
Si tienes un cuero cabelludo con Grasa hay que lavar siempre que se note el
cuero cabelludo graso y no antes, con un shampoo regulador sebáceo,
agua templada y sin friccionar enérgicamente. Dejar unos minutos la
última enjabonada para que pueda ser absorbido por la piel los componentes
esenciales y enjuagar a fondo. El exceso de lavados sin necesidad, puede causar
un exceso de secreción del sebo (grasa), también un exceso de
fricción puede causarlo. Las glándulas sebáceas se acostumbran
a trabajar mas de lo habitual segregando mas grasa y después es difícil
frenarlo. Algunos shampoos de tratamiento son excesivamente astringentes y
esto acarrea un exceso de sequedad en la piel, causando una deshidratación
y la consiguiente descamación. En casos de pérdida de cabello,
es aconsejable la aplicación de lociones o ampollas de tratamiento
que refuercen a la raíz del cabello después del lavado.
El agua caliente tiene como desventaja para quienes tiene el cabello teñido el abrir la cutícula y hace que el color se pierda con más facilidad, además de resecarlo con el tiempo se pierde cabello al dilatarse los folículos.